Vicks VapoRub casero, natural y eficaz. Conoce su historia, los beneficios de sus ingredientes, la receta paso a paso, consejos de conservación y todas las respuestas a tus dudas para aliviar resfriados de manera natural.
Desde que era pequeña, el aroma del Vicks VapoRub siempre me ha recordado a cuidados, a noches de invierno en las que alguien de la familia estaba acatarrado y a cuando mi madre sacaba aquel tarro azul mágico. Ese frescor en el pecho, la sensación de respirar mejor, el calor reconfortante… todo formaba parte de un ritual de bienestar.
Lo curioso es que ese ungüento, que se hizo mundialmente famoso, tiene un origen muy concreto y una historia que merece ser contada. Y lo mejor de todo es que podemos preparar nuestra propia versión casera, natural y sin aditivos, con ingredientes fáciles de conseguir y con propiedades que realmente ayudan.
En esta entrada te voy a contar:
El Vicks VapoRub nació en Carolina del Norte, Estados Unidos, a finales del siglo XIX. Fue creado por Lunsford Richardson, un farmacéutico que buscaba una solución práctica para aliviar los síntomas del resfriado en su comunidad.
Inspirado en los remedios de la época, Richardson desarrolló un ungüento a base de mentol, alcanfor y aceites esenciales que se aplicaba en el pecho y bajo la nariz. Lo bautizó primero como "Croup and Pneumonia Salve", pero pronto su hijo cambió el nombre a Vicks VapoRub, en honor al apellido de la familia de su cuñado, que era socio en el negocio.
La fama del producto creció de manera imparable durante la gripe española de 1918, cuando miles de familias lo usaban como aliado en casa. Desde entonces, se convirtió en un clásico de los botiquines de todo el mundo.
Sirve como base del ungüento. Nutre la piel, facilita la absorción de los aceites esenciales y aporta una textura suave y cremosa. Ideal para pieles sensibles.
Aporta consistencia sólida y ayuda a que el ungüento se conserve durante más tiempo. Además, protege la piel y la hidrata.
Tiene propiedades analgésicas, expectorantes y descongestionantes. Su frescor estimula la respiración y calma molestias musculares.
Potente descongestionante natural, perfecto para aliviar la tos y abrir los bronquios.
Refrescante, expectorante y energizante, ayuda a respirar mejor y aporta un aroma intenso.
Estimula la circulación, ayuda a relajar músculos y potencia el efecto calmante del ungüento.
No usar en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
No usar en mucosas ni en heridas abiertas.
No aplicar en menores de 6 años.
Un remedio natural para vencer los resfriados!

Pon en un bol la manteca y el aceite y calienta al baño María para que se disuelvan

Retira del fuego y deja que la mezcla se temple un poco.
Incorpora los aceites esenciales y mezcla bien.

Vierte en los tarros de cristal y deja enfriar hasta que solidifique.
Guarda los tarros en un lugar fresco y seco.
No se recomienda el uso de aceites esenciales potentes (como mentol, eucalipto o alcanfor), en bebés ni en niños menores de 6 años.
Sí, ayuda a calmar la irritación y a respirar mejor, aunque no es un tratamiento médico.
Tiene efectos muy similares, con la ventaja de que tú controlas los ingredientes y evitas conservantes artificiales.
Sí, puedes sustituirla por cera de abejas o cera candelilla, aunque la textura será más sólida que cremosa.
Añade un poco más de cera de abeja o manteca, y vuelve a calentar al baño María.
Hacer Vicks VapoRub casero no es sólo una receta de botiquín natural, es también un gesto de autonomía. Recuperas la confianza en los remedios simples, eficaces y seguros, que no dependen de químicos añadidos ni de envases innecesarios.
Cada vez que lo preparo, siento que me conecto con esa tradición familiar de cuidados sencillos pero poderosos. Y lo mejor es la tranquilidad de saber exactamente qué estoy aplicando en mi piel y en la de mis seres queridos. Combinado con el remedio para la tos, no hay resfriado que se resista.
¿Conocías la historia del Vicks? ¿Te animas a preparar tu propia versión casera? Me encantaría leer en los comentarios tu experiencia y si tienes otros remedios de botiquín natural que usas en casa. Comparte esta guía con quien sepas que todavía guarda un tarro azul en su botiquín: seguro que le encantará descubrir cómo hacerlo de forma casera.