Descubre el antiguo remedio casero para fregar los platos con harina, un truco natural, económico y ecológico que limpia, desengrasa y sorprende. Aprende la receta paso a paso, sus beneficios, conservación y resuelve todas tus dudas.
Cuando pensamos en fregar los platos, lo primero que se nos viene a la cabeza es el bote de lavavajillas que compramos en el supermercado. Pero ¿y si te digo que durante generaciones hubo un remedio mucho más sencillo y natural? Te estoy hablando de usar harina para fregar los platos.
La primera vez que escuché este truco me quedé con cara de sorpresa. ¿Harina para limpiar los platos? ¿En serio funciona? Y te aseguro que después de probarlo, me quedé impresionada. Lo mejor es que no se trata sólo de una curiosidad de abuela, sino de un método eficaz, barato y ecológico que podemos recuperar hoy, para darle un respiro a nuestro bolsillo y al planeta.
En este artículo quiero contarte cómo funciona este remedio, cómo prepararlo, por qué era tan popular en el pasado y cómo podemos adaptarlo a nuestro día a día actual.
Puede sonar raro, pero la harina tiene unas propiedades que la hacen ideal para la limpieza:
En tiempos donde no había detergentes industriales, este remedio era una forma ingeniosa de aprovechar lo que había en la despensa para mantener limpios los utensilios.
Este remedio es tan sencillo que lo mejor es prepararlo al momento, pero si quieres conservarlo:
Si tienes harina caducada no dejes de probar este antiguo remedio. Te sorprenderá gratamente, te lo aseguro!

En un bol, mezcla la harina con la sal

Añade el vinagre y empieza a mezclar, después incorpora el agua poco a poco hasta que te guste la textura.

Moja la esponja en la mezcla y úsala directamente sobre los platos grasientos.
Frota con movimientos circulares hasta que la grasa quede atrapada por la harina.
Enjuaga con agua (mejor si es caliente), y verás cómo los platos quedan limpios y sin restos aceitosos.
No, si la usas en la cantidad adecuada y enjuagas con agua caliente, se retira sin problema.
Sí, aunque la harina de trigo común es la más efectiva y la que siempre se ha usado.
Sí, pero en ese caso recomiendo usarla en seco primero, para absorber la grasa, y luego terminar con la pasta.
No, especialmente si añades un poco de limón o vinagre.
En grasa y olores, sí. Aunque si hay restos de comida muy incrustados, quizá tengas que combinarlo con otro método.
Descubrir este antiguo remedio con harina para fregar los platos me hizo darme cuenta de que muchas veces complicamos demasiado lo que debería ser sencillo. No necesitamos siempre productos caros y llenos de químicos; a veces, lo más básico funciona mejor.
Lo uso especialmente después de cocinar fritos o guisos grasientos, y me encanta la sensación de estar recuperando un truco que ya usaban nuestras abuelas. Además, sé que con este gesto estoy cuidando tanto mi hogar como el planeta. Si necesitas más potencia limpiadora puedes probar mi receta de cif casero.
¿Conocías este remedio? ¿Te animas a probarlo la próxima vez que tengas que fregar una sartén grasienta? Cuéntamelo en los comentarios, me encantará saber tu experiencia y si tienes algún truco casero que haya pasado de generación en generación.
Y si esta entrada te ha resultado útil, compártelo con amigos o familiares. Recuperar estas recetas de la vida cotidiana es un regalo que merece ser compartido.