Hoy te enseño, paso a paso, cómo hacer tus propias pastillas caseras para el lavavajillas. Una receta natural, económica y ecológica con ingredientes sencillos, sin tóxicos y con resultados sorprendentes!!
Como sabrás por otras entradas del blog, hace unos años, mi cocina estaba llena de productos de limpieza de colores intensos y aromas fuertes. Me encantaba esa sensación de “limpio químico”, pero empecé a notar que algo no iba bien. Tenía dolores de cabeza después de limpiar, la piel me picaba y el olor me resultaba cada vez más artificial, sentía que estaba llenando mi casa de sustancias innecesarias.
Fue entonces cuando comencé mi transición hacia una limpieza más natural. Primero cambié los multiusos, luego el jabón de platos, y después, le tocó el turno al lavavajillas. Al principio dudé un poco, porque pensaba que no limpiaría igual. Pero cuando probé mis primeras pastillas caseras para el lavavajillas, me sorprendió lo eficaces que eran , es que me dejaban los vasos relucientes, sin olores extraños ni residuos.
Hacer tus propias pastillas es una pequeña revolución doméstica. Es fácil, económico y te permite cuidar el medio ambiente mientras mantienes tu vajilla impecable ^^
Las primeras veces no siempre salen perfectas, y eso es normal. Puede que las pastillas se agrieten o no se compacten bien, pero con algunos ajustes se consigue la textura ideal. Lo importante es comprender cómo interactúan los ingredientes y no frustrarse en el proceso.
Cada componente de esta receta tiene una función específica, y su combinación es lo que garantiza una limpieza eficaz y un acabado brillante sin restos.
Es el limpiador natural por excelencia, neutraliza olores, desengrasa y ablanda el agua para que los demás ingredientes actúen mejor.
Potencia la acción del bicarbonato y ayuda a eliminar grasa incrustada y restos de comida seca.
Es el ingrediente clave que elimina la cal, desincrusta y aporta brillo.
Suaviza el agua y evita que se formen marcas de cal en la vajilla.
Sirve para humedecer la mezcla y darle la consistencia adecuada. Como tiene actividad detergente, también mejora el brillo y ayuda a disolver la grasa.
Se usa igual que el que compras en la tienda, coloca una pastilla en el compartimento del detergente, igual que harías con una comercial. Si la vajilla está muy sucia, puedes añadir una cucharada de vinagre en el compartimento del abrillantador, para potenciar el brillo.
También puedes colocar medio limón usado en la bandeja superior del lavavajillas. Ayuda a eliminar olores, potencia el brillo y deja un aroma fresco.
Guarda las pastillas en un recipiente hermético de vidrio o metal, lejos de la humedad y del calor. Si vives en una zona con clima húmedo, puedes añadir unas bolsitas desecantes, o unos granos de arroz para evitar que absorban agua.
Bien conservadas, las pastillas duran entre seis y doce meses sin perder eficacia.
No contienen fosfatos, cloro ni colorantes. Son biodegradables y seguras para el medio ambiente.
El coste por pastilla es una fracción de lo que cuesta una industrial, y los ingredientes rinden mucho.
Al no contener químicos agresivos, son seguras para quienes tienen piel sensible, o si tienes niños o mascotas en casa.
Al hacerlas tú misma, entiendes lo que usas y recuperas el control sobre los productos que entran en tu hogar.
Aumenta la cantidad de ácido cítrico a tres cuartos de taza para mejorar el brillo y evitar restos calcáreos.
Añade una cucharadita de jabón natural rallado o unas gotas de detergente ecológico.
Combina aceites esenciales como limón y romero, o lavanda con menta. El resultado es fresco y natural.
Si después de probar esta receta quieres hacer más productos naturales, te recomiendo el cif casero o el quitagrasas para uso diario.

Estas pastillas caseras para el lavavajillas son una alternativa natural, ecológica y económica a los detergentes convencionales. Se preparan con ingredientes sencillos como bicarbonato, ácido cítrico, sal y vinagre, que limpian y abrillantan sin tóxicos ni residuos. Son fáciles de hacer, duran meses y dejan tu vajilla impecable, cuidando tanto tu hogar como el planeta. 🌿

En un bol, mezcla el bicarbonato, con el percarbonato y la sal.

Lo más cómodo es que uses un bote de spray, mezcla en él el jabón líquido con el zumo de limón.

Ve añadiendo el líquido poco a poco y mezclando todo bien, hasta que empiece a compactarse.
Cuando aprietes un poco de masa con la mano y mantenga la forma está lista.
Pasa la mezcla a los moldes o a una cubitera y deja reposar unas 24 horas, para que se seque.

Cuando las pastillas estén secas, puedes sacarlas del molde y guardarlas.
Ya están listas para usar!
No. El bicarbonato limpia, pero sin ácido cítrico y percarbonato no se obtiene una limpieza completa ni un efecto desincrustante.
Claro, funcionan igual que las pastillas comerciales siempre que se coloquen correctamente y no se sobrecargue la máquina.
Suele deberse al exceso de bicarbonato o a que el agua en tu zona es muy dura. Reduce ligeramente la cantidad de bicarbonato, o añade vinagre como abrillantador.
Sí, aunque conviene usar programas suaves si las copas o platos son muy delicados.
No lo recomiendo. Esta receta es para lavavajillas domésticos.
Hacer tus propias pastillas para el lavavajillas no sólo es una forma de limpiar tu hogar, también es una manera de limpiar tus hábitos. Antes asociaba la eficacia con el olor químico y la espuma abundante, pero ahora entiendo que la verdadera limpieza no necesita agresividad, sino equilibrio.
Cada vez que saco un plato reluciente del lavavajillas, siento que estoy cuidando de mi casa y del planeta al mismo tiempo. Hacer tus propios productos te devuelve algo más que una vajilla limpia, te devuelve el control, la calma y la satisfacción de crear con tus manos algo que funciona.
¿Te animas a probar esta receta? ¿Has hecho alguna vez tus propias pastillas o productos de limpieza naturales? Cuéntame tu experiencia o tus trucos en los comentarios. Me encantará leerte y seguir aprendiendo contigo.
Si te animas a probar la limpieza natural, prueba también el quitagrasas o el cif casero.