No te gusta esa sensación cuando sales de la ducha y te rocías con tu body spray favorito? o cuando te lo echas para refrescarte? a mí me encanta...o me encantaba hasta que me dí cuenta de la cantidad de químicos que contienen los sprays comerciales. Así que me puse manos a la obra a investigar cómo podría hacer mis propios sprays corporales y sabes qué? que son muy fáciles de hacer y además, puedes jugar con los olores para encontrar los que más te gusten! ^^ Y eso es lo que te traigo hoy, la receta para que te hagas tu propia colonia y dejes de echarte tóxicos en la piel!
Siempre me han fascinado los perfumes, me encanta cómo un simple aroma puede cambiar el estado de ánimo, despertar recuerdos o dar energía. Pero hace unos años empecé a notar que muchos sprays y colonias comerciales me producían dolor de cabeza. Un día, mientras me aplicaba uno de ellos, leí la etiqueta y me sorprendió la cantidad de alcoholes sintéticos, conservantes y fragancias artificiales que contenía.
Así que, como te he dicho al principio, decidí crear mi propio body spray natural. Quería un aroma fresco, limpio y que me hiciera sentir bien, no sólo oler bien. Con el tiempo descubrí que además de ser sencillo, elaborar mi propio spray era casi un acto de autocuidado, una forma de reconectar con la naturaleza y eso me parece maravilloso.
Un body spray, también conocido como bruma corporal, es una mezcla ligera que se aplica sobre la piel o la ropa para aportar frescor, aroma y bienestar. A diferencia de los perfumes tradicionales, su concentración de aceites aromáticos es menor, por lo que resulta más suave y versátil para el día a día.
El perfume tiene una alta concentración de aceites esenciales y suele contener fijadores sintéticos, lo que le da una mayor intensidad y duración. El body spray, en cambio, es más natural y ligero, ideal para usarlo varias veces al día. Es perfecto para después de la ducha, antes de salir o, simplemente, para refrescarte en momentos de calor o cansancio.
Crear tu propio body spray te permite elegir los aromas que te hacen sentir bien, ajustar la intensidad del perfume y asegurarte de que todos los ingredientes son naturales. Además, es una forma de reducir el consumo de envases y de evitar el contacto con productos químicos innecesarios. También tiene otras ventajas:
Hacer un body spray casero es como preparar una pequeña fórmula de bienestar. Sólo necesitas algunos ingredientes naturales, que son fáciles de encontrar en herbolarios o tiendas ecológicas.
La base del spray combina una parte acuosa y una parte alcohólica.
Para la fase acuosa puedes usar:
Para la fase alcohólica:
Son el alma del body spray, aportan el aroma y los beneficios emocionales. Puedes elegirlos según tu estado de ánimo, el efecto que busques o la estación del año.
Algunas combinaciones posibles:
Ayuda a que el aroma se mantenga durante más tiempo. Puedes usar extracto de vainilla natural, resina de benjuí o unas gotas de glicerina vegetal.
Una de las mejores partes de elaborar tu propio body spray es que puedes adaptarlo completamente a ti.
Cada aceite esencial tiene una energía y un propósito, puedes crear mezclas que se ajusten a cómo te sientes, o a lo que necesitas en ese momento.
Si tienes la piel sensible, usa hidrolatos suaves como el de manzanilla o lavanda y evita los aceites cítricos en exceso. Si tu piel es seca, puedes añadir una gota de aceite vegetal ligero como jojoba o almendra dulce, para potenciar la hidratación.
Guarda tu body spray en un lugar fresco y alejado de la luz directa, los frascos de vidrio oscuro son ideales para proteger los aceites esenciales.
Suele conservarse entre dos y tres meses, aunque si lo mantienes en el frigorífico puede durar hasta seis. Si notas que el color o el aroma cambian, es mejor preparar uno nuevo.
Un body spray natural no sólo perfuma, sino que también tiene un efecto directo sobre el estado de ánimo. Los aceites esenciales actúan a nivel físico y emocional, equilibrando y revitalizando.
Los aromas de lavanda, incienso o manzanilla ayudan a reducir la ansiedad y favorecen el descanso. Aplicar el spray antes de dormir puede convertirse en un pequeño ritual de calma.
Si necesitas energía o concentración, elige aromas como limón, menta o romero. Refrescan, estimulan y limpian la mente.
El geranio, la bergamota o el cedro ayudan a recuperar la armonía interna. Son perfectos para esos días en los que te sientes dispersa o emocionalmente cansada.
Desde que empecé a hacer mis propios body sprays, no he vuelto a comprar ninguno. Cada mezcla que preparo tiene su propio carácter y me acompaña según la época del año o según mi estado de ánimo.
En verano suelo hacer uno con menta y lima, fresco y ligero. En invierno, prefiero algo más cálido, con vainilla y cedro. Cada uno se convierte en parte de mi rutina diaria, como un pequeño gesto que me devuelve a mi centro.
Además de oler bien, noto la diferencia en mi piel, ya no se reseca ni se irrita como antes, y los aromas naturales me resultan más agradables, menos invasivos. Y para seguir cuidando tu piel, te recomiendo también que le eches un vistazo a este tónico facial, te va a enamorar!
Aprende a preparar tu propio body spray natural en casa con ingredientes sencillos, aromas irresistibles y beneficios para la piel. Descubre cómo combinar aceites esenciales, hidrolatos y alcohol natural para crear una fragancia personalizada, saludable y duradera.

En un bote spray mezcla el alcohol con el agua y la glicerina.
Si usas vodka mezcla 12 ml de vodka con 36 ml de agua.

Esta es la parte divertida, añade unas 10 gotas de los aceites esenciales que más te gusten.
Agita siempre el frasco antes de aplicarlo. Los aceites esenciales tienden a separarse del agua con el tiempo y así conseguirás una mezcla homogénea.
Lo mejor es usar alcohol de cereal o vodka ecológico, ya que son más suaves para la piel. Evita el alcohol isopropílico, que puede resecar e irritar.
Depende de los aceites esenciales utilizados. En general, dura entre dos y cuatro horas. Puedes reaplicarlo cuando lo necesites.
Sí, aunque conviene hacer una pequeña prueba antes en una zona poco visible, por si deja alguna marca en tejidos delicados.
Sí, puedes sustituir el alcohol por más hidrolato o agua destilada, aunque en ese caso durará menos tiempo y es mejor conservarlo en el frigorífico.
Sí, si se utilizan aceites suaves como lavanda o manzanilla y en una concentración muy baja (una o dos gotas por cada 50 ml).
Hacer tu propio body spray es mucho más que seguir una receta, es una experiencia sensorial que te conecta con lo natural y con lo que eres. Es el placer de elegir cada aroma, de probar, de crear, de dejarte guiar por la intuición.
Cada vez que aplico mi spray, siento que me envuelvo en algo que me representa. No es sólo un perfume, es un gesto de cuidado, un recordatorio de que la naturaleza tiene todo lo que necesitamos.
Te invito a probarlo, a experimentar sin miedo, quizás descubras, como yo, que crear tu propio aroma puede ser una forma preciosa de mimarte y reconectar contigo misma.
Dime ¿has probado alguna vez a hacer tu propio body spray? ¿Qué combinaciones de aromas te gustaría crear? Cuéntamelo en los comentarios, me encantará conocer tus ideas, tus recetas y cómo te hace sentir tu fragancia personalizada.