Aprende a formular una base de maquillaje fluido casera paso a paso: ingredientes, porcentajes, tonos, conservación, ajustes para cada tipo de piel, errores comunes y preguntas frecuentes. Te traigo una guía completa para que te quede un maquillaje de acabado natural, confortable y duradero.
En esta guía te explico con claridad cómo crear una base de maquillaje fluido desde cero, con formulaciones realistas y seguras, y con ingredientes fáciles de conseguir en tiendas de cosmética DIY. Te voy a acompañar, paso a paso, para que tu base quede como la de un profesional.
Una base de maquillaje fluida es una emulsión de aceite en agua (O/W), con pigmentos finamente dispersos y aditivos que modulan su textura, cobertura y acabado.
• Fase acuosa (agua destilada o hidrolato): aporta frescor, ligereza.
• Humectantes (glicerina, propanediol, pantenol): retienen agua y mejoran confort.
• Fase oleosa (ésteres ligeros y aceites): favorece el deslizamiento, es emoliente, y ayuda a fijar los pigmentos.
• Emulsionante O/W (ej.: Olivem 1000, Montanov 68, Emulsan): une el agua y el aceite.
• Coemulsionantes/estabilizantes (alcohol cetílico/cetoestearílico, goma xantana): aportan cuerpo y estabilidad.
• Pigmentos (óxidos de hierro rojo/amarillo/negro, dióxido de titanio, mica): dan color, cobertura y matiz.
• Modificadores de sensorial (sílice, borón nitruro, almidones): difuminan poros y controlan brillo.
• Conservante (Geogard/Cosgard, Leucidal + potenciador, etc.): seguridad microbiológica.
• Ajuste de pH (ácido láctico o citrato): compatibilidad con la piel
No siempre vamos a usar todos estos ingredientes, dependerá del resultado que estemos buscando, de nuestro tipo de piel y de la experiencia que tengamos. Por ejemplo, hoy os traigo una receta básica y sencilla para ir practicando, y para que podáis comprobar si lo vuestro es el maquillaje natural casero, antes de que os gastéis el sueldo en un montón de productos que, al final, puede que acabéis teniendo que tirar o regalar.
• Cálido dorado/amarillento, si te favorecen las joyas doradas.
• Frío rosado/oliva, si te favorecen las plateadas.
• Neutro: una mezcla equilibrada de los anteriores (si no te situas en ninguno de los dos anteriores, seguramente tu subtono es neutro)
• Oxido amarillo da intensidad tono.
• Óxido rojo da efecto sonrosado (se usa muy poco porque tiñe bastante)
• Oxidos en tonos marrones profundizan y suelen ser el punto de partida, después se añaden el amarillo o el rojo para ajustar el color.
Si la base de maquillaje oscurece al secar, reduce el óxido rojo/negro mínimamente, y añade 0,1–0,2% antioxidante (vitamina E, o sodium metabisulfite cosmético si dominas su uso y compatibilidad a pH).
• Usa más humectantes: glicerina 4–5% + pantenol 1–2% + 0,2% ácido hialurónico LM.
• Aceites: jojoba/argán 2–3% extra, usa menos sílice.
• Emulsión más cremosa: +0,3–0,5% cetílico.
• Acabado glow: mica sericita 1–2% (sin efecto purpurina).
• Mantén 2–3% de aceite ligero, y 1–2% sílice.
• Usa niacinamida 2–4%, o zinc PCA 0,5–1% (comprueba compatibilidades).
• Evita usar fragancias si eres sensible.
• Usa aceites muy ligeros en un 2–3% máximo.
• Utiliz sílice/almidón al 2–3%.
• Arcilla blanca 0,5–1% (muy fina y bien dispersa).
• Evita usar mucha cantidad de humectantes pegajosos, usa propanediol mejor que glicerina.
• Para conseguir textura elástica, usa 0,2% goma xantana, o mezcla xantana con konjac.
• Ésteres sedosos y escualano en un 1–2%.
• Sericita y boron nitride en 0,5–1% para difuminar líneas de expresión.
• Evita acabados ultra mates que marcan la textura de la piel.
• Para conseguir más cobertura sube la cantidad de pigmentos 0,5–1,5%, y compensa con un 0,1–0,2% más de emulsionante.
• Si quieres menos cobertura, usa menos pigmentos, disminuye un 1–2% y aumenta el agua o hidrolato. Obtendrás una “tinted moisturizer”.
• Más mate: aumenta un 0,5–1% el sílice/almidón, un 0,2% el cetílico, y disminuye un 0,5–1% el aceite.
• Más glow: reduce un 0,5% el sílice, aumenta un 0,5–1% la sericita o una mica luminosa muy fina (0,3–0,5%).
• Aparecen granitos de pigmento: no dispersarte bien los óxidos Solución: dispersa el pigmento en aceite y usa un minibatidor; tamiza los pigmentos antes de añadirlos.
• Se corta al emulsionar: es porque el agua y el aceite no estaban a la misma temperatura. Recalienta ambos vasos y emulsiona de nuevo.
• Se separa al día siguiente: añade cetílico en un 0,2–0,4%, y/o goma xantana un 0,05–0,1%, y bate despacio.
• Tira a gris sobre la piel: suele ser porque has usado demasiado óxido negro o poco de amarillo. Corrige con microadiciones de color.
• Oxida mucho: usa menos óxido rojo/negro, y añade antioxidante (vitamina E).
Airless opaco o frasco con bomba dosificadora si puedes. Evita los tarros abiertos que favorecen la contaminación y la oxidación.
Cosgard/Geogard 221 al 0,8% funciona bien en pH 5–5,5. Si usas otro, respeta su rango de pH y dosificación.
El leucidal y similares son más delicados de usar, asi que no los recomiendo para principiantes si quieres que tu nueva base de maquillae te dure mucho tiempo.
Si usas un conservante correcto, mantienes la higiene y usas un envase airless, te puede durar 3–4 meses. Sin conservante, como máximo 1–2 semanas si esta refrigerado (pero no es recomendable).
Si observas lor extraño, separación pronunciada de fases que no se recupera al agitar, cambio de color notable, picor al aplicar...desecha inmediatamente.
• Primer prepara la piel: limpieza suave + hidratante ligera. Deja pasar de 3 a 5 min antes de ponerte la base.
• Aplicación: con dedos limpios para conseguir una cobertura natural, con brocha plana para cobertura media, y con esponja humedecida para difuminar.
• Capas: aplica finas capas en vez de aplicar mucha cantidad de una vez. Puedes ir aumentando la cobertura poco a poco.
• Sellado: usa polvos finos en la zona T si lo necesitas. Fijador en bruma, si buscas larga duración.
Compatibilidades: cremas hidratantes con mucha silicona, pueden hacer que tu base “haga pelotillas”. Prueba tu rutina de hidratación antes: si hace bolitas, cambia tu sérum/primer por uno acuoso o con escualano.
Sílice 75% + almidón modificado 25%. Añade 0,5–1% de esta mezcla a tu base y agita bien.
Sericita 70% + mica satén 30% (tono piel, sin glitter). Usa 0,5–1% de la mezcla en tu base.
Pon tu hidratante preferida 70% + tu base 30% en la mano, mezcla y aplica. Perfecto para el verano o si tienes la piel seca
Hacer tu propia base es más fácil de lo que te imaginas. Animate y haz la prueba, seguro que te sorprendes!

En un recipiente de cristal mezcla la manteca con el aceite y el olive 10 (o el emulsionante que elijas)

En otro recipiente pon el hidrolato de tu elección o el agua destilada, lo que prefieras

Pon ambos recipientes al baño María hasta que se derrita y se mezcle la fase oleosa.
Tenemos que mantener la misma temperatura en ambas fases

Vierte la fase acuosa sobre la oleosa mientras vas batiendo para que se emulsione.
Bate hasta que la mezcla se enfríe (2-3 minutos), puedes enfriarlo más rápido si pones el recipiente con la mezcla en otro con agua fría.

Añade primero los óxidos de titanio y de zinc, para preparar la base
Después, ve añadiendo los óxidos de color poco a poco, hasta que encuentres tu tono.
Este paso es variable y la cantidad de cada óxido de color que uses va a depender de qué color quieres conseguir

Si has hecho bastante cantidad para mucho tiempo, es mejor que uses conservante, como el Cosgard por ejemplo, añade la cantidad que te indique el fabricante
Envasa tu maquillaje en botes airless, con bomba, así evitas que entre el aire y no lo tocas con tus manos, de forma que no lo contaminas.
No, si quieres estabilidad. Mezclar agua y aceite sin emulsionante es imposible.
No. Usa sólo pigmentos de grado cosmético, micronizados y aptos para el rostro.
No tiene sentido. La protección real contra el sol hay que comprobrla, requiere test in vitro/in vivo. No podemos saber si nuestra base nos está protegiendo del sol, aunque usemos ingredientes que, supuestamente, lo hacen.
Opcionalmente si, pero en dosis mínima (0,1–0,3%), y respetando sensibilidades. Si tu piel reacciona, prescinde de ellos.
Añade una pizca de óxido negro pre-disperso, y un poco de dióxido de titanio para “apagar” el color. Anota cada microcambio que hagas para la próxima vez que prepares tu base.
Sí, en fase fría acuosa y respetando pH. Pero no conviertas la base en un sérum, con un 1–3% total de activos suele bastar.
Cuando te aplicas una base que se siente como tu piel, que no reseca ni engrasa, que no se ve ni se nota y, aún así, te unifica y te hace buena cara, entiendes por qué merece la pena formular tu propia base. No es sólo cosmética, es una forma de escucharte, de elegir lo que te sienta bien y de disfrutar el proceso.
Si te animas a probar, cuéntame cómo te va, qué ajustes has hecho y qué acabado te gusta más. Me encantará leerte y mejorar esta guía con tus experiencias reales.
Y si te gusta el maquillaje natural, prueba también el bálsamo con color que es super hidratante y te da un poco de color sin ser exagerado.