Aprende a preparar jabón de café y canela paso a paso, una receta natural que exfolia, activa la circulación y deja la piel con un aroma delicioso. Descubre sus beneficios, cómo conservarlo, versiones diferentes y mis trucos personales para hacerlo perfecto en casa.
Hoy te traigo una de mis recetas favoritas de todos los tiempos, es sencilla, huele increíble y transforma por completo la rutina de ducha. Te hablo del jabón de café y canela casero, un pequeño tesoro para la piel.
Hace unos años, buscando alternativas naturales a los geles comerciales, descubrí que podía hacer mi propio jabón con ingredientes que tenía en casa. Uno de los primeros que probé fue este y, desde entonces, no falta nunca en mi baño.
No solo limpia y exfolia, también deja la piel suave, despierta y con un olor tan cálido y acogedor que parece un abrazo. Cada vez que lo uso siento que empiezo el día con energía.
En este post te voy a contar todo: la historia de este jabón, sus beneficios, cómo hacerlo paso a paso, cómo conservarlo y todas las variantes que puedes probar. Te prometo que cuando lo hagas, ya no querrás volver a los jabones industriales.
1. Un poco de historia, el poder del café y la canela en la piel.
Antes de meternos en la receta, quiero contarte un poco de dónde viene esta combinación tan mágica. El café y la canela llevan siglos utilizándose, tanto en rituales de belleza como en recetas naturales de cuidado corporal.
1.1 El café, mucho más que una bebida.
Desde hace tiempo, el café se usa como ingrediente cosmético gracias a sus propiedades estimulantes. Contiene cafeína, que activa la circulación, ayuda a tonificar la piel y a reducir la retención de líquidos.
Además, los granos molidos son un exfoliante natural perfecto. Eliminan las células muertas, suavizan y dan ese brillo saludable que tanto nos gusta.
1.2 La canela, el toque cálido y revitalizante.
La canela no sólo huele de maravilla, también tiene propiedades antibacterianas y estimulantes. Aporta calidez, mejora la circulación y deja un aroma que combina de forma maravillosa con el café.
Juntos forman un dúo perfecto: el café limpia y activa, la canela tonifica y perfuma. Y lo mejor, ambos ingredientes están al alcance de cualquiera.
2. Por qué hacer tu propio jabón casero.
Hacer tu propio jabón tiene algo muy especial. No sólo sabes exactamente lo que te estás poniendo en la piel, también disfrutas del proceso. Yo siempre digo que hacer jabón es casi terapéutico. Remover, oler, ver cómo cambia la textura… Es como cocinar algo bonito para ti.
2.1 Sin químicos agresivos.
Los jabones comerciales suelen contener detergentes fuertes que eliminan los aceites naturales de la piel. Con el jabón casero, tú controlas todo: los aceites, los aromas y los aditivos.
2.2 Más sostenible y económico.
Reutilizas envases, evitas plásticos y usas ingredientes naturales. Además, un lote de jabón casero te dura muchísimo tiempo.
2.3 Personalizable.
Puedes jugar con los aceites, añadir avena, miel o cacao, cambiar el aroma según la estación… Es totalmente tuyo.
3. Ingredientes para hacer jabón de café y canela.
Te dejo la receta base que yo utilizo, la más equilibrada y fácil para empezar.
3.1 Ingredientes.
- 100 gramos jabón base de glicerina.
- 1 cucharadita de café.
- 1 cucharadita de canela.
- 1 cucharadita de aceite de oliva (o de coco, jojoba…a tu elección).
3.2 Materiales necesarios.
- Recipiente de vidrio o acero inoxidable.
- Cuchara o espátula de madera.
- Cazo para el baño María.
- Moldes de silicona.
4. Cómo hacer jabón de café y canela paso a paso.
Hacer jabón casero requiere paciencia y cuidado, pero una vez que lo haces, ya no hay vuelta atrás. Aquí te explico mi forma de prepararlo.
4.1 Derrite la base de jabón
Pon el jabón en el recipiente de vidrio y calienta al baño María hasta que se derrita.
4.2 Mezcla el café y la canela.
Cuando la base de glicerina esté derretida, añade el café, el aceite y la canela y mezcla bien.
Si quieres, añade unas gotas de aceite esencial para potenciar el aroma.
4.3 Envasa y deja reposar.
Vierte la mezcla en los moldes y deja que se enfríe.
Si quieres, puedes ver el video en Youtube y suscribirte si quieres al canal
https://youtu.be/7WuOtwcAOyk?si=mdR77FU60Gaq9ax2
5. Beneficios del jabón de café y canela.
Este jabón es una maravilla. Es suave, huele de ensueño y deja la piel renovada. Aunque si tu problema es el acné, te recomiendo este otro jabón, que es una maravilla.
5.1 Exfoliante natural.
El café molido elimina las células muertas y deja la piel más lisa y luminosa.
5.2 Activa la circulación.
La cafeína y la canela estimulan el flujo sanguíneo, ayudando a mejorar el tono de la piel y a reducir la celulitis.
5.3 Aroma revitalizante.
El olor a café con canela es cálido y reconfortante. Despierta los sentidos, relaja la mente y te pone de buen humor.
5.4 Limpieza sin resecar.
Gracias al aceite de oliva y al coco, limpia sin eliminar los aceites naturales de la piel.
5.5 Ideal para todo tipo de piel.
Aunque es exfoliante, no es agresivo. Se puede usar en piel normal, mixta e incluso en piel sensible, siempre con moderación.
6. Versiones y variaciones del jabón.
Una de las cosas que más me gusta del jabón casero es que se puede adaptar. Aquí te dejo algunas ideas para variar la receta.
6.1 Jabón de café, canela y miel.
Añade una cucharada de miel antes de verter la mezcla en los moldes. La miel hidrata y suaviza, es perfecta si tienes la piel seca.
6.2 Jabón de café con avena.
Incorpora dos cucharadas de copos de avena finos. Este jabón es ideal para pieles sensibles, o para exfoliar con suavidad.
6.3 Jabón de café, canela y cacao.
Añade una cucharada de cacao puro en polvo. El aroma es increíble y la piel queda suave y nutrida.
6.4 Jabón de café y naranja.
Usa aceite esencial de naranja dulce en lugar de canela, es una versión más cítrica y fresca, perfecta para la ducha matutina.
7. Cómo conservar el jabón de café y canela.
La conservación es clave para mantener el jabón perfecto.
- Guárdalo en un lugar fresco, seco y ventilado.
- Si haces varios, envuélvelos en papel encerado o tela de algodón.
- Evita dejarlos en sitios húmedos, como la ducha, cuando no los estés usando.
Yo suelo guardarlos en una cesta de mimbre dentro de un armario. El aroma perfuma toda la ropa, y es una maravilla abrirlo y oler ese toque de café y canela.
Resumen.
Aprende a preparar un jabón casero de café y canela usando solo base de glicerina, aceite vegetal y especias naturales. Es exfoliante, huele increíble y es perfecto para limpiar, suavizar la piel y activar la circulación. Es una receta rápida y muy fácil incluso si estás empezando en la cosmética casera.
Tiempo total: 3 horas y 40 minutos
Cortar la base de glicerina
Cortar la base de glicerina en cubos pequeños para que se derrita de forma uniforme
Fundir la base
Colocar la base en un bol y derretirla en el microondas en intervalos cortos o al baño María hasta que quede totalmente líquida.
Añade el resto de ingredientes
Añade el café, la canela y el aceite y mezcla bien.
Verter en los moldes
Verter la mezcla caliente en moldes de jabón y dar unos golpecitos para eliminar burbujas.
Dejar enfriar
Dejar enfriar durante 1 o 2 horas hasta que el jabón esté firme.
Desmoldar
Advertencias
No aplicar sobre piel irritada o con heridas abiertas.
Evitar el contacto directo con los ojos.
Probar en una zona pequeña si tienes piel sensible.
Guardar en un lugar fresco y seco.
Suministro:
- • base de glicerina
- • café molido
- • canela en polvo
- • aceite vegetal
Herramientas:
- • cuchillo o cortador para la base de glicerina
- • bol apto para microondas o baño María
- • cuchara o espátula
- • moldes para jabón
Materiales: 100 g de base de jabón de glicerina 1 cucharada de café molido 1 cucharadita de canela en polvo 1 cucharadita de aceite vegetal (oliva, almendras o coco)
8. Preguntas frecuentes sobre el jabón de café y canela.
¿Sirve para el rostro?
Sí, pero úsalo solo una o dos veces por semana, porque es exfoliante y podría ser demasiado fuerte para pieles delicadas.
¿Cuánto dura?
Bien conservado, puede durar de 6 a 8 meses sin problema.
¿Se puede usar café instantáneo?
Sí, aunque el café molido natural da mejor textura y color.
Es un jabón que no solo limpia, también reconforta. Tiene algo casi emocional, como si cuidarte fuera un pequeño ritual.
El jabón de café y canela no es sólo un producto de limpieza, es una experiencia. Huele bien, activa tu piel y tu ánimo, y te conecta con algo natural y auténtico.
Hacerlo tú misma te da esa satisfacción de crear con tus manos algo útil y bonito. Además, puedes personalizarlo, regalarlo, o convertirlo en tu jabón de cabecera. Te animo a probarlo. No necesitas ser experta, sólo tener ganas y disfrutar del proceso.
Y ahora cuéntame tú, ¿has probado a hacer jabón en casa? ¿Te gustaría que te enseñara más recetas naturales?
Déjamelo en los comentarios, me encantará saberlo y seguir compartiendo contigo este mundo de cuidado consciente













