qué necesitas y cómo comenzar desde cero
Descubre, con esta guía, el kit básico que necesitas para empezar a hacer cosmética casera: utensilios, ingredientes y consejos prácticos para crear tus propios productos naturales.
Si has sentido esa llamada imparable de crear tus propios productos de cuidado personal con ingredientes naturales, este post es para ti. Preparar cosmética casera no sólo es gratificante, también te conecta con lo esencial, con la materia prima y con el placer de hacer las cosas con tus manos. Y no, no necesitas un laboratorio, ni gastarte una fortuna para empezar, sólo un kit básico bien pensado, un poco de organización y muchas ganas.
¿Por dónde empiezo?
Antes de lanzarte a preparar cremas, jabones, desodorantes o aceites, lo ideal es tener claro qué productos quieres hacer primero. Te recomiendo empezar con recetas sencillas, como un bálsamo labial, una crema de manos, un desodorante, o un champú sólido. A partir de ahí, puedes ir ampliando tu equipo según tus necesidades y tu creatividad.
Utensilios básicos que no pueden faltar
Estos son los materiales que vas a usar para casi todas tus preparaciones, lo bueno es que seguro que ya los tienes casi todos en tu cocina. Vamos allá:
- Cazos o boles resistentes al calor: pueden ser de acero inoxidable, cristal o silicona. Los necesitarás para hacer el baño María, o para mezclar ingredientes.
- Varillas o espátulas de silicona o de madera: para mezclar sin rayar tus recipientes y para aprovechar bien todo el producto.
- Báscula de precisión: esencial para pesar pequeñas cantidades de ingredientes como ceras, mantecas o aceites, con exactitud (hasta, al menos, 0,1 g).
- Cucharas medidoras y jeringas: muy útiles para medir aceites esenciales, conservantes, o pequeñas cantidades de ingredientes líquidos.
- Termómetro digital, porque algunos ingredientes necesitan temperaturas concretas para conservar sus propiedades.
- Envases reutilizables y esterilizables: tarros de cristal, botes tipo airless, envases roll-on o sticks. Aprovecha los frascos de cremas que ya tienes cuando se te acaben.
- Batidora de brazo o mini batidor: para emulsionar cremas, o conseguir texturas homogéneas.
- Alcohol 70% o vinagre blanco: para desinfectar todos tus utensilios antes de empezar.
- Guantes y mascarilla: especialmente si trabajas con polvos finos, o con aceites esenciales muy potentes.
- Etiquetas adhesivas: vienen bien para identificar fácilmente cada preparación (fecha, ingredientes, tipo de producto).
Ingredientes básicos para tus primeras recetas
- Aceite de coco: es hidratante, antibacteriano, ideal para bálsamos, desodorantes y jabones.
- Manteca de karité: nutritiva, regeneradora, y perfecta para pieles secas o sensibles.
- Cera de abejas o cera vegetal: da consistencia a bálsamos, ungüentos y cremas sólidas.
- Aceites vegetales (almendras, jojoba, oliva…): aportan hidratación, elasticidad y nutrientes a la piel.
- Aloe vera puro (o en gel): cicatrizante y calmante, ideal para pieles irritadas o sensibles.
- Arcillas (verde, blanca, rosa): perfectas para mascarillas y limpiadores faciales.
- Aceites esenciales (lavanda, árbol de té, menta, geranio): por sus propiedades terapéuticas y su aroma natural.
- Vitamina E: antioxidante natural, ayuda a conservar las preparaciones.
- Conservantes naturales (como el Leucidal o Cosgard): imprescindibles si haces productos con fase acuosa, para evitar que crezcan las bacterias.
Consejos prácticos para empezar bien
- Organiza un espacio limpio y ordenado: no hace falta tener un «taller», con una mesa despejada, bien iluminada y desinfectada es más que suficiente.
- Empieza poco a poco, haciendo pequeñas cantidades. Así pruebas, corriges, y no desperdicias ingredientes.
- Es buena idea llevar un cuaderno de recetas para apuntar todo: cantidades, temperaturas, sensaciones y resultados.
- Confía en tu intuición y en tu motivación. Hacer tu propia cosmética es un proceso creativo, terapéutico y lleno de aprendizaje.
Dónde comprar materiales e ingredientes
Hoy en día puedes encontrar casi todo lo necesario en tiendas online especializadas en cosmética natural. Busca siempre ingredientes ecológicos, sin refinar y de primera presión en frío. Algunas tiendas conocidas en España y que yo uso son Jabonarium, La Rueda Natural, o Cosmética Natural Casera Shop, entre otras.
Ventajas de hacer tu propia cosmética
- Sabes exactamente qué estás poniendo en tu piel. Este es uno de los motivos por los que yo empecé en este mundillo.
- Personalizas tus cosméticos según tus necesidades (piel seca, grasa, madura, sensible).
- Evitas usar plásticos de un solo uso y reduces residuos, ya que reutilizas tus envases.
- Es más económico a medio y largo plazo.
- Y, sobre todo,… ¡es un placer enorme usar algo que has hecho tú con tus manos!
No te pierdas el video en youtube:
¡Espero que este post te inspire a dar el paso!
Si ya has empezado o si tienes dudas, cuéntamelo en comentarios. Me encantará leerte, ayudarte y compartir ideas contigo. Y si conoces a alguien que también quiere iniciarse en este mundo natural, puedes compartir esta entrada con esa persona. Porque lo bueno, si se comparte, se multiplica ✨



