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usos oxigeno activo

la guía definitiva del oxígeno activo que transformará tu vida

Descubre el poder asombroso del oxígeno activo. Te cuento mi experiencia real y todos los usos secretos para que tu casa brille sin tóxicos. ¡Guía definitiva y natural!

¿Alguna vez te ha pasado que entras en el pasillo de limpieza del supermercado y te sientes abrumada por tanto bote de plástico y tanto olor a cloro? A mí me pasaba constantemente. Sentía que para tener la casa «limpia» tenía que convertir mi hogar en un laboratorio químico. Hasta que un día, tomando un café con una amiga, me habló del oxígeno activo. Al principio pensé: «bueno, otra moda más», pero cuando empecé a usarlo… ¡madre mía!

En esta entrada te voy a contar, de tú a tú, todo lo que he aprendido. No me voy a quedar en la superficie; vamos a bucear en lo más profundo de este componente para que te conviertas en una experta.

Contenidos
  1. ¿Qué es exactamente el oxígeno activo y por qué estamos todas tan locas con él?
  2. Cómo empezar a usar el oxígeno activo en tu colada y no mirar atrás
  3. La cocina: donde el oxígeno activo se convierte en magia líquida
  4. El baño: un santuario de higiene sin asfixiarse
  5. Otros usos que te van a dejar con la boca abierta
  6. Cómo preparar y conservar tu oxígeno activo para que no pierda su fuerza
  7. Precauciones necesarias: porque "natural" no significa "inocente"
  8. Preguntas Frecuentes sobre el oxigeno activo
  9. Cuéntame tus trucos

¿Qué es exactamente el oxígeno activo y por qué estamos todas tan locas con él?

Para empezar, olvídate de nombres raros de laboratorio. Cuando hablamos de oxígeno activo en el mundo de la limpieza, normalmente nos referimos al percarbonato de sodio. Es un compuesto que, al entrar en contacto con el agua, se descompone liberando oxígeno. Ese oxígeno es el que hace toda la magia.

Imagina que son millones de burbujitas minúsculas trabajando por ti, desincrustando la suciedad de donde tú no llegas. Lo que más me gusta es que es biodegradable. Sí, has leído bien. No deja residuos tóxicos en el agua ni en tus superficies. Para mí, que me preocupa el medio ambiente pero también quiero que mis sábanas estén blancas, esto fue un antes y un después.

La diferencia real entre el cloro de toda la vida y nuestro nuevo mejor amigo

«¿Pero esto no es lo mismo que la lejía?». La respuesta es un «no» rotundo. La lejía (cloro), es muy agresiva, puede amarillear la ropa blanca con el tiempo y, seamos sinceras, el olor es insufrible. El oxígeno activo es mucho más respetuoso. No estropea las fibras de la ropa y es seguro para usar, incluso en prendas de color sin miedo a que terminen hechas un cuadro.

Por qué tu energía te pide este cambio ahora mismo

Si eres como yo, una persona con mil frentes abiertos y que necesita ver resultados rápidos y eficaces, el oxígeno activo es tu aliado. Te ahorra frotar como si no hubiera un mañana. Esa energía que gastamos peleándonos con una mancha de vino o de grasa, la podemos usar para disfrutar de un buen libro o de un rato de juego con los niños. Eso es eficiencia.

Cómo empezar a usar el oxígeno activo en tu colada y no mirar atrás

Este fue el primer uso que le di y, sinceramente, el que más me impactó. Mi ropa blanca ya no es «blanco amarillento», es blanco de ese que brilla bajo el sol.

El truco para las manchas imposibles en la ropa de los niños

Si tienes peques, sabrás que las manchas de barro, de tomate o de fruta, son el pan de cada día. Yo lo que hago es preparar un barreño con agua caliente (el agua caliente ayuda a liberar el oxígeno más rápido), y un par de cucharadas de oxígeno activo. Dejo la prenda a remojo un par de horas y luego a la lavadora normal. Te prometo que te vas a quedar con la boca abierta al ver cómo desaparecen las manchas sin esfuerzo.

Potencia tu detergente habitual sin gastar de más

No necesitas comprar un detergente carísimo. Yo sigo usando el mío de siempre, pero le añado una cucharada de percarbonato directamente en el tambor de la lavadora. Esto ayuda a que el agua sea más «blanda» y que el detergente funcione mucho mejor. Además, ayuda a mantener limpia la propia lavadora por dentro, eliminando esos olores a humedad tan molestos que a veces aparecen.

Ropa de color: ¿seguro que no se va a estropear?

Esta es la pregunta del millón. Yo lo uso en mi ropa de color (siempre que no sean tejidos muy, muy delicados como la seda pura, o la lana virgen sin tratar), y los colores salen vibrantes. Al no ser corrosivo como el cloro, el oxígeno activo respeta el pigmento de la tela mientras elimina el sudor y la suciedad orgánica.

La cocina: donde el oxígeno activo se convierte en magia líquida

La cocina es ese lugar de la casa que más guerra da. Grasa, restos de comida, olores que se quedan pegados… pues bien, aquí el oxígeno activo no tiene rival. Como soy de las que disfruta cocinando pero odia frotar la campana extractora, este truco me salvó la vida.

Adiós a la grasa pegajosa de los filtros de la campana

¿Sabes esa grasa amarillenta y pegajosa que se queda en los filtros de la campana? Es lo más desagradable del mundo.

  • Llena el fregadero (o un barreño grande), con agua muy caliente.
  • Echa un buen chorro de oxígeno activo (o un par de cucharadas si es en polvo).
  • Sumerge los filtros y déjalos ahí unos 20 minutos.
  • Verás como la grasa se desprende sola, literalmente flota en el agua. ¡Es una satisfacción increíble! Luego solo enjuagas y como nuevos.

Tablas de cortar y encimeras: desinfección total sin olores químicos

Las tablas de madera suelen absorber olores (ajo, cebolla…), y las de plástico se quedan con manchas feas.

  • Haz una pasta con un poquito de agua y oxígeno activo.
  • Extiéndela sobre la tabla, deja actuar 10 minutos y aclara.
  • No solo quita la mancha, sino que desinfecta de forma natural. Lo mejor es que no dejas residuos de lejía donde luego vas a apoyar la comida de tu familia.

Recupera tus tazas de café y té que parecen viejas

¿Tienes tazas con ese cerco oscuro que no sale ni en el lavavajillas?

  • Pon una pizca de oxígeno activo dentro de la taza.
  • Llena con agua caliente.
  • Espera 5 minutos.
  • Cuando tires el agua, la taza estará blanca radiante, como el primer día. ¡Parece magia negra, pero es solo química limpia!

El baño: un santuario de higiene sin asfixiarse

Limpiar el baño suele ser sinónimo de encerrarse en un sitio pequeño con vapores de productos fuertes que te hacen toser. Con el oxígeno activo, eso se acabó.

Juntas de los azulejos: de gris sucio a blanco nuclear

Este es el uso que más fotos de «antes y después» genera en Instagram, y con razón.

  • Mezcla agua caliente con oxígeno activo en un pulverizador.
  • Rocía las juntas de la ducha, o el suelo.
  • Si están muy negras, usa un cepillo de dientes viejo para frotar un poquito.
  • Verás cómo las burbujitas de oxígeno sacan la suciedad de los poros del cemento. El cambio es increible, de verdad, parece que hayas reformado el baño.

Higiene profunda en el inodoro

Para el fondo del WC, donde a veces se queda ese color feo por la cal y el uso:

  • Echa un par de cucharadas antes de irte a dormir.
  • Deja que actúe toda la noche.
  • Por la mañana, pasa la escobilla y tira de la cadena. Desinfectado y sin olores.

Otros usos que te van a dejar con la boca abierta

Cuando crees que ya lo has visto todo, el oxígeno activo te sorprende con más utilidades en rincones que ni imaginabas.

Limpieza de colchones y sofás

Si tienes manchas de sudor o algún «accidente» de los niños o mascotas en el colchón:

  • Humedece la zona (sin empapar).
  • Pon un poco de oxígeno activo.
  • Deja secar y luego aspira los restos.
  • Elimina la mancha y, lo más importante, neutraliza el olor de raíz, no lo camufla con perfume.

Alfombras y moquetas

Esa alfombra del salón que ha perdido el color por el trote diario…

  • Disuelve oxígeno activo en agua tibia.
  • Pasa un paño de microfibra humedecido por toda la superficie.
  • Verás cómo revive los colores al eliminar la capa de polvo y suciedad orgánica que se va acumulando.

Cubos de basura: el fin de los malos olores

Por mucho que uses bolsa, los cubos siempre acaban oliendo mal.

  • Una vez al mes, llénalos de agua con oxígeno activo.
  • Déjalos reposar un rato.
  • Quedarán impecables y sin ese olor residual a «basura» que a veces se escapa por la cocina

Cómo preparar y conservar tu oxígeno activo para que no pierda su fuerza

Aquí es donde muchas fallamos al principio. El oxígeno activo es un poco «especialito» con la temperatura y el tiempo. No es como el limpia cristales que puedes dejar en un bote seis meses y sigue igual.

El secreto de la temperatura: ni muy frío ni muy caliente

El percarbonato de sodio necesita un «empujoncito» para empezar a soltar esas burbujas mágicas.

  • Si usas agua muy fría, el polvo no se disuelve bien y se queda en el fondo.
  • Lo ideal es agua entre 30 y 40 grados. Es esa temperatura en la que metes la mano y está calentita pero no quema.
  • Si vas a desincrustar algo muy bestia (como los filtros de la campana), puedes subir a 60 grados, pero ten cuidado de no quemar los materiales.

Úsalo en el momento o piérdelo

Esta es la clave de oro: el oxígeno activo tiene una vida útil muy corta una vez que se mezcla con agua. La reacción química dura unas pocas horas.

  • No cometas el error de llenar un pulverizador de un litro para ir usándolo toda la semana. A las 4 o 5 horas, tendrás agua con un poco de carbonato, pero el «oxígeno» ya se habrá ido a dar una vuelta por el aire.
  • Haz mezclas pequeñas, justo lo que vayas a usar en ese momento.

Almacenamiento: mantenlo seco y fresco

En su estado puro (en polvo), es muy estable, pero odia la humedad.

  • Guárdalo en un bote hermético, lejos de la luz directa del sol y del calor de la caldera o el horno.
  • Si ves que el polvo se empieza a quedar apelmazado, es que le está entrando humedad y está perdiendo potencia.

Precauciones necesarias: porque «natural» no significa «inocente»

Aunque nos encante porque no es tóxico como la lejía, no deja de ser un compuesto químico potente. Como buena amiga, tengo que decirte dónde no meter la pata.

Tejidos prohibidos

Hay fibras delicadas que el oxígeno activo se puede «merendar» literalmente.

  • Seda y Lana: ¡Ni se te ocurra! Puede debilitar las fibras naturales tanto que acaben rompiéndose o perdiendo su forma para siempre.
  • Cuero: el oxígeno activo reseca muchísimo la piel. Para tu sofá de cuero, mejor usa productos específicos o jabón de glicerina.

Superficies metálicas delicadas

  • Aluminio: Hay que tener cuidado con el aluminio sin tratar, porque puede oxidarse o cambiar de color. Si tus filtros de la campana son de aluminio muy barato, haz una prueba en una esquina antes de sumergirlos enteros.
  • Madera sin tratar: En maderas barnizadas no suele haber problema, pero en madera «al desnudo», el oxígeno activo puede levantar la veta o aclarar el color de forma irregular.

Seguridad personal

  • No lo mezcles nunca con ácidos (como el vinagre fuerte), o con amoníaco. Aunque es mucho más seguro que mezclar lejía con otras cosas, no queremos experimentos raros en casa.
  • Si tienes la piel muy sensible como yo, usa guantes cuando manipules la pasta concentrada, porque puede resecarte un poco las manos al eliminar los aceites naturales de la piel.

Preguntas Frecuentes sobre el oxigeno activo

¿Es seguro para las fosas sépticas?

¡Sí! Es de los mejores productos que puedes usar si tienes fosa séptica, porque se descompone en agua, oxígeno y carbonato de sodio, lo que no daña las bacterias «buenas» de la fosa como sí hace la lejía.

¿Puedo usarlo si tengo mascotas?

Totalmente. De hecho, es fantástico para limpiar las zonas de los perros o gatos porque elimina el olor a orina de raíz sin dejar residuos que puedan lamer y que les sienten mal.

¿Caduca el producto?

El polvo suele durar unos 2 años si está bien cerrado. Si echas una cucharada en agua caliente y no ves burbujitas… es que ha pasado a mejor vida.

¿Sirve para quitar el moho?

Es una maravilla para el moho de las juntas del baño. Mata las esporas por oxidación y blanquea la zona.

¿Puedo mezclar el oxígeno activo con vinagre?

Esta es la pregunta del millón. Te cuento: no es que vaya a explotar la casa, pero es tirar el dinero. El vinagre es un ácido y el oxígeno activo (percarbonato), es básico. Al mezclarlos, se anulan entre sí y pierden sus propiedades. Lo ideal es usar primero uno para limpiar y el otro (el vinagre), como suavizante en el aclarado.

¿Es seguro para limpiar la cubertería de plata o acero?

Para el acero inoxidable es fantástico, le devuelve un brillo espejo increíble. Pero ojo con la plata o metales con baños delicados; si los dejas demasiado tiempo sumergidos, podrían oscurecerse por la oxidación. Un «baño rápido» de un par de minutos suele ser suficiente.

¿Puedo usarlo en mi lavavajillas?

¡Totalmente! Si ves que tus vasos están blanquecinos por la cal, añade una cucharadita en el fondo del lavavajillas antes de empezar el ciclo. Ayuda a desinfectar el aparato y deja el cristal reluciente.

Tengo un bebé en casa, ¿es seguro para sus juguetes y biberones?

Es lo mejor que puedes usar. Al no dejar residuos tóxicos ni olores fuertes como la lejía, es ideal para desinfectar juguetes de plástico o incluso para quitar las manchas de fruta de sus baberos. Eso sí, aclara siempre muy bien con agua después.

¿Sirve para limpiar las manchas de humedad en las paredes?

Sí, pero con cuidado. Si la pared está pintada, haz una prueba en un rincón porque podría comerse un poco el color. Pulveriza la mezcla de agua con oxígeno activo sobre la mancha de moho, deja actuar unos minutos y retira con un paño húmedo.

¿Qué pasa si uso agua hirviendo para disolverlo?

Si el agua está demasiado caliente (más de 60-70 grados), la reacción es tan violenta que el oxígeno se libera de golpe y se agota enseguida. Es mejor usar agua «calentita» para que la limpieza sea constante y duradera durante toda la tarea.

¿Ayuda a quitar el olor a «perro mojado» de las alfombras?

Es su especialidad. Al oxidar las moléculas del mal olor, no las enmascara, sino que las destruye. Pulveriza un poco (sin empapar la alfombra), deja que seque y luego aspira bien.

¿Puedo usarlo en mi piscina o jacuzzi?

Existen versiones específicas de oxígeno activo para piscinas que son una alternativa maravillosa al cloro. No irrita los ojos, no estropea el pelo y no huele mal. Asegúrate de comprar el que es apto para tratamiento de aguas.

¿Daña las gomas de la lavadora?

Al contrario, ayuda a mantenerlas libres de moho y restos de jabón que suelen pudrir la goma con el tiempo. Hacer un lavado de mantenimiento al mes con oxígeno activo alarga la vida de tu electrodoméstico.

Cuéntame tus trucos

Bueno, después de este repaso intensivo, espero que ya estés mirando con otros ojos ese bote de percarbonato que quizá tenías olvidado en el armario. Cambiar la forma en que limpiamos no solo nos ayuda a nosotras a estar más sanas y menos expuestas a tóxicos, sino que también le da un respiro al planeta.

¿Ya usas el oxígeno activo en tu rutina? ¿Tienes algún truco secreto que no haya mencionado? ¡Me muero por saberlo! Déjame un comentario aquí abajo y charlamos un rato, que ya sabes que me encanta aprender de vosotras.

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